Nuestra vuelta al cole

Más leídas

Los carteles de la ‘vuelta al cole’ inundan los centros comerciales. Muchos negocios abren de nuevo sus puertas tras el parón de agosto. Familias enteras regresan de sus lugares de vacaciones. Las Ligas más importantes del mundo comienzan un nuevo año. Y a nosotros nos empieza a picar un gusanillo especial. El 1 de septiembre inaugura un mes que supone el pistoletazo de salida a nuestra particular temporada. El simracing nunca descansa, pero ahora se pone serio de verdad.

Iniciativas como la Cheroki Summer Cup o la iRacing.es GTE Summer Challenge han hecho más llevaderos los meses de calor, no es casualidad que la palabra «summer» (verano) forme parte de sus nombres, unos fantásticos prolegómenos de lo que nos toca ahora. Da igual hablar de la ya clásica Liga Nacional de Escuderías, de la nueva Virtua1 World, de la vuelta Superliga Porsche Cup de Drivers Parade (con sorpresa incluída) o del temible plantel de la nueva V8MGT de MundoGT, percibimos algo en el ambiente, algo más grande que nunca.

El crecimiento del simracing español durante los últimos meses ha sido descomunal, tanto en cantidad, cosa que no es novedad, como en calidad. Cada vez se venden más caras las limitadas plazas que permiten soñar a un piloto o equipo determinado con luchar por ser el mejor, el que hace dos años tocaba el cielo hoy se las ve y se las desea para encontrar un huequecillo por el que intentar destacar. ¡Os lo dice alguien que no deja de sufrirlo en sus propias carnes! De estrenarse en la primera edición del V8MGT con un podio a saber que en la tercera edición va a ser todo un reto oler el top 10, ¡y me encanta!

Claro está, no solo es cuestión de que cada vez hay más y mejores manos detrás de los volantes, si no que la variedad de campeonatos está dando opciones de todo tipo a los potenciales participantes. Hagas lo que hagas nunca vas a contentar a todos, y creo que la sana rivalidad que hay entre organizadores es muy positiva para la comunidad: solo los más fuertes sobreviven, y los más fuertes serán los que más participación atraigan, ahí no hay ni injusticias ni nada parecido, por muy cruel que pueda parecer, si organizas algo y no llegas a nadie es que algo mal has hecho, no queda otra que aprender de ello.

Todo va a más, absolutamente todo lo relacionado con estos jueguecitos de las carreras de mentira es más grande de lo que era ayer, pero más pequeño que lo que nos encontraremos mañana. O bueno, igual no todo, hay algo que se mantiene: las ganas de correr. Porsche en Lime Rock Park, Ferrari 488 GTE en Imola, Skip Barber en Summit Point, IndyCar en Indianapolis o MX-5 en Nürburgring. Da igual, dame carreras, dame esa sensación al despertarme de «esta noche toca darlo todo en pista». Por mucho que adore iRacing y su sistema de carreras oficiales, un campeonato privado va un paso más allá y se nota, especialmente cuando detrás de tu nombre estás representando a tu equipo, te pueden ayudar en todo lo que sea, pero al final el que dicta sentencia eres tú llegado el momento de la verdad.

Ese momento que empezará a repetirse continuamente durante los próximos meses. Grupos de WhatsApp apareciendo de la nada para organizar cada campeonato, hosteds abiertas cada dos por tres para entrenara para la preclasificación de lo que sea que toque en breve, programas como Google Calendar al que por fin le podemos sacar partido. Quizá desde fuera todo esto no parezca tener sentido, incluso desde dentro alguno puede pensar que no debería ser para tanto. Ni lo se, ni me importa, cada cual es muy dueño de sus pasiones. Fanatismos incluso. A partir de ahora, más que nunca, me alegro de que mi perdición sea el simracing.

Más noticias

Dejar respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Últimas noticias